¡Negociación de PAZ entre el gobierno Colombiano y las FARC-EP Abre una nueva esperanza!

“El gobierno colombiano tomó una decisión que muchos por años pidieron, la salida pacífica del conflicto armado que involucra a Militantes de las FARC –EP (Fuerzas Armadas revolucionarias de  Colombia Ejército del Pueblo) al ejército y fuerzas militares constitucionales y civiles en general, sin distinción de estrato social se han visto afectados de la guerra”.

Inicialmente se firmó un documento[1] entre las partes con los principios rectores que se irán trabajando en el transcurso de las negociaciones, las cuales involucrarán a todo el pueblo colombiano.

El conflicto está degradado las violaciones de DDHH tanto de las FARC cómo de las fuerzas estatales y para estatales han afectado profundamente a las comunidades vulnerables, campesinos, afrocolombianos e indígenas, especialmente afectadas por el conflicto las mujeres.

La Paz en Colombia ha tenido malas pasadas, ya en el 85 las FARC habían negociado con el Gobierno Colombiano en cabeza el Dr. Belisario Betancourt y se formó la Unión Patriótica UP ,Luego el mismo Estado patrocinó  un exterminio que acabó con Dos candidatos presidenciales, los abogados Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo Ossa, 8 congresistas, 13 diputados, 70 concejales, 11 alcaldes y miles de sus militantes , éstos asesinados por grupos paramilitares, las fuerzas de seguridad del estado (ejército, policía secreta, inteligencia y policía regular) y narcotraficantes. Muchos de los sobrevivientes al exterminio abandonaron el país.[2]
Otros cómo el M19 también le entregaron sus armas a la Paz y salieron Exterminados, cómo su máximo líder Carlos Pizarro quién se perfilaba como presidente de la república en el año 90.

Muchos detractores de las actuales negociaciones de paz argumentan el fracaso que resultó de  las negociaciones llevadas en  San Vicente del Caguán Durante el gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002), olvidando que parte del fracaso de los procesos de paz tiene corresponsabilidad entre las FARC y el Gobierno Colombiano que ha hecho suya política de estado usar grupos de exterminio paramilitares, primero cuando las guerrillas actuaron correctamente sus miembros fueron asesinados, y posteriormente ante nuestras narices las guerrillas, usaron el Caguán para fortalecerse y ensanchar su militancia con la famosa “silla Vacía” , abandonando negociación al ver cerca el poder por la vía armada.

Esa misma corresponsabilidad incluye que grupos de ultraderecha hayan aterrorizado y masacrado a  la población con el pretexto de eliminar guerrilleros, igualmente la estigmatización de la que son víctimas periodistas o líderes sociales que se identifican con la izquierda/socialismo, son llamados Milicianos de las FARC aún sin tener nexo con el grupo armado.

Partiendo del punto de la corresponsabilidad es importante reconocer que los colombianos cansados de una guerrilla que perdió el rumbo y no cumplía con el DIH dentro de una guerra dónde todos han puesto muertos, tanto guerrilleros, como militares, policías , civiles, empresarios, campesinos, mujeres,  niños  y hasta políticos, le apostó a la salida militar, creer que invertir en armas sofisticadas y en un entrenamiento superior, podríamos derrotar a ese enemigo, le apostamos a Álvaro Uribe Vélez, dos gobiernos y me atrevo a decir 3 incluyendo el actual gobierno de Juan Manuel Santos , pero algunos aprendimos  una nueva lección  la salida militar no daría buenos resultados, sólo más derramamiento de sangre, y es que duele ver cómo cada día mueren soldados de la patria a manos de los ataques guerrilleros, enfrentamientos o avanzada militar, igualmente pienso en las familias que entierran al subversivo que no salió en los medios y murió sin honores en esta guerra cruel y con el consuelo tonto que reza “el que se mete a soldado está preparado para morir” definitivamente nosotras las mujeres no parimos hijos para la guerra.

Todos sabemos que Alfonso Cano era un guerrillero al que en la espalda le cabían muchos muertos, pero igualmente usar 9 mil hombres para cazarlo cómo una bestia y en lugar de detenerlo para hacer justicia fue ejecutado, ya hablamos de las barbaridades de la guerra sucia, muchos hubiéramos preferido un Alfonso Cano preso colaborando con la justicia y no un viejo, ciego, enfermo y desarmado acribillado con exceso de poder (9000 vs 1).

Independientemente de las razones que tenga Juan Manuel Santos para negociar con la paz es un acto infinitamente popular, aunque en las redes sociales 20 o 30 gomelitos[3] uribistas protesten y peleen por que según ellos es mejor seguir bombardeando (eso lo dicen desde sus sofás de cuero) , el campesino de a pie está contento porque quizás es padre de un guerrillero o un soldado, y ha vivido la guerra de frente, definitivamente la salida pacífica del conflicto es el tema popular y cualquier colombiano con 3 dedos de frente prefiere negociar con las FARC y no seguir poniendo muertos, al parecer muchos tienen que ver la sangre en su propio cuero para salir a protestar contra la guerra.

El proceso de negociación es un acto de confianza y de fe, especialmente de  las víctimas de este conflicto que esperan ser reparadas, por el estado colombiano y por la guerrilla la cual debe idear una manera de fomentar la reparación, justicia y verdad de las víctimas, quienes son los que no eligieron estar en un bando o el otro, fueron metidas en el conflicto sin su voluntad.

El proceso de paz no será fácil y tendrá muchos impedimentos, especialmente los que pondrán la Mano Negra[4] de la Ultra derecha guerrerista, ya seremos los colombianos quienes podremos discernir y apoyar el rumbo correcto para la paz.

Gina Escheback
Foto: El Espectador 


[3] Sifrinos, hijos de papi y mami
[4] La Mano Negra, supuesta organización secreta y violenta que actuó en Andalucía a finales del siglo XIX y que fue vinculada con los anarquistas y campesinos de la zona.


Anne Frank Organización de Derechos Humanos
Nit 900351794-1
Colombia
www.corporacionannefrank.org
Miembro de la RATT MERCOSUR & Países Asociados

Anuncios