Las chicas de mi barrio

Las chicas de mi barrio
Por : Gina Escheback

Vivo en un barrio muy particular, salgo a la calle y un colorido de mujeres adornan las avenidas, mujeres de sonrisa enorme, otras con tristeza en el rostro, mujeres que  son cobijadas por la explotación sexual, la explotación de una sociedad que no las puede ubicar en otro sitio, más en el que satisfacer los deseos de ese colectivo ¡”macho”  y cachondo! Obligadas directa o indirectamente a ejercer la prostitución, y ¿cómo no se obliga una mujer a quién le lloran sus hijos de hambre?.
Negras, mulatas, mestizas, migrantes, dominicanas, colombianas entre otras adornan papelitos que las venden como por ejemplo  “paraguayitas al placer” “morochitas calientes”  cómo merca en un lenocinio que es patrocinado hasta por los altos ejecutivos o políticos que se toman fotografías en burdeles de renombre internacional. (link alcalde de Buenos Aires en burdel)
En los otros barrios de mejor “alcurnia” dónde ella no pueden estar, están los papelitos que las ofrecen, en postes de luz, teléfonos públicos, paredes…en todo  lugar posible , varios papelitos cuentan con el mismo número de teléfono que  muestra la calidad de “negocio”, considerándose en esclavitud sexual.
Rosi es Dominicana trabaja como enfermera geriátrica, dice que prefiere salir con la bata de enfermería todo el tiempo, hasta para ir al supermercado, por ser dominicana es estigmatizada, y cuando sale normalmente vestida,  le preguntan los hombres  “¿cuánto cobra?”.
He leído sobre mujeres lindas que ejercen en Colombia cómo “prepagos”  y se sienten orgullosas de hacerlo, lo hacen por placer, diversión escogen sus clientes y el nivel económico y social de los mismos como es el caso de Angie quién redacta la nota en la revista SOHO los 100 primeros días de una prepago, su valor 600 dólares, aparte de el “placer” que le brinda este ejercicio, es muy respetable si alguien me dice, soy prostituta por placer.
Pero no es el caso de las cientos de chicas que habitan en mi barrio, a ellas no les pagan 600 dólares (la tarifa que me indican es de 40 pesos argentinos unos 10  dólares), el caso de ellas es una migración forzada por la violencia o el hambre, la necesidad, y la llegada a un país sediento de esclavas, o mejor un país lleno de sedientos de esclavas, como dolorosamente son muchos países incluido éste Argentina.
Muchas de mis vecinas coloridas, son administradas por un proxeneta que les quita la mitad de lo que se ganan a cambio de protegerlas de ciertos clientes que se ponen “más loquitos” de lo normal, o que simplemente no quieren pagar.
Mi pregunta suelta sin desviarme del tema,  la gran mayoría de estas chicas son Dominicanas.. ¿Quién la trae? ¿Quién las transporta desde el Caribe? ¿Qué está pasando en República Dominicana? ¿Se han declarado mujeres desaparecidas?.¿Es posible tocar esa problemática con los estados, para buscar políticas de inclusión?
Fabiana Tuñez es coordinadora general y co-fundadora de La Casa del Encuentro (ONG Argentina) , asegura que en solo la Argentina hay 600 mujeres y niñas desparecidas,  no hay  un bloque de búsqueda especial, para mujeres y niñas secuestradas por las redes de trata, debería existir para mi parecer.
¿Hay otra oportunidad  para una mujer?  Demostremos como sociedad humanizada que somos que sí….

Gina Escheback
Coordinadora Vox pópuli Latinoamérica agencia de prensa ciudadana de la Corporación Anne Frank Colombia-Argentina
Consultora Ratt Mercosur & Paises Asociados
Activista de Derechos Humanos, reportera ciudadana
Facebook: Gina Escheback
Twitter @ginaescheback
Teléfono  5491136881314 

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