Nuestro suicidio colectivo: La minería

Desde que la humanidad empezó a explorar las posibilidades energéticas encontró en los ríos, montañas y quebradas ricas fuentes que en un principio exploto artesanalmente, pero poco a poco su ambición fue creciendo, dejo de intercambiar por el sustento aquello que la tierra le regalaba como, oro, esmeraldas, petróleo y empezó a  generar una industria alrededor de todo aquello que sumara riqueza económica y diera poder o estatus.


Hoy en Colombia y mas cerquita mi Cauca, tenemos demasiadas dificultades con la minería, porque la expropiación de territorios indígenas, afros y campesinos para las multinacionales ha generado mayores conflictos civiles, además de las famosas zonas de desplazamientos humanos porque los latifundios están siendo extendidos con las venias de gobernantes y dirigentes


La humanidad busca recursos económicos a costa de todo lo que huele a plata, azufre, asbesto, caliza, talco, yeso, oro , petróleo, carbón, etc o como en nuestro departamento a agua.

Es triste pensar que la irracionalidad por el dinero tape una gran verdad, la explotación de la tierra genera venenos que aun en nuestra riqueza hídrica es imposible diluir como el mercurio, cianuro y arsénico, productos que de una u otra manera también están llegando a nuestras mesas.


Hoy por hoy convivimos con  enfermedades de sintomatología incomprensible, desgastes constantes y daños irreversibles que sin explicación están minando la vida de nuestros semejantes, quienes defendemos el territorio sabemos que mucho tiene que ver el envenenamiento del agua, la tierra y los alimentos.


Cuando tomaremos conciencia y aprenderemos que la ilegalidad de la minería, es trasladarles pocos recursos a unos y dispersarlos para otros, pero que con tributo o sin ellos, esta forma de riqueza está acabando con toda la humanidad.


Luz Myriam Moncayo

Fundación Mujer Sola

Cauca

 

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